El veterano de guerra cuyos restos estuvieron a punto de irse a una fosa común

El 13 de enero se conmemoró a nivel nacional el olvidado Día del Veterano, en donde agrupaciones históricas asistieron a los camposantos para visitar las tumbas y mausoleos donde reposan los excombatientes de la Guerra del Pacífico. 

En el cementerio municipal de Antofagasta, un mausoleo agrupa a 150 de estos soldados, no obstante se ha identificado hasta el momento seis de éstos que se encuentran inhumados en sepulturas particulares. Entre ellos, Domingo Tapia, un infante que pese a haber defendido a su país y -además- haber sido colocado en una sepultura perpetua, hasta el 2019 sus restos estuvieron a punto de irse a la fosa común.

Según publicó La Estrella, Tapia, oriundo de Concepción, falleció en enero de 1905 a los 55 años en Antofagasta. Más de 120 años después de su muerte, su sepultura se encontraba abandonada y con daños estructurales en donde incluso se podía ver parte del féretro. 

El grabado del nicho, apenas legible por el paso de los años indicaba que Tapia fue Veterano del ‘79, no obstante, ante la falta de visita y mantención, en 2019 la entonces administración del cementerio puso un papel advirtiendo a los familiares que, si no se acercaban al camposanto y reparaban la estructura, el lugar sería ocupado y los restos trasladados al osario.  

Reparación 

Esto fue advertido por Rodrigo Cameron, miembro de una agrupación patrimonial, pero quien realizó gestiones personales para evitar el injusto destino de los restos. 

“Constantemente hago recorridos por el cementerio para ubicar tumbas de soldados que están sepultados fuera del mausoleo. La tumba fue ubicada en malas condiciones y con un cartel que indicaba que sería enviado a fosa común por su mal estado”, explica. 

Respecto a la gestión para reparar la sepultura, Cameron cuenta que “debido a que Domingo no tenía familia en Antofagasta, fue sepultado por sus amistades y compañeros de la sociedad de veteranos. Es muy improbable obtener un permiso de sus familiares por lo tanto tuve que pagar un permiso de ornamentación y además obtener la autorización del administrador del camposanto”.

Por último, sobre la motivación de realizar este trabajo, Cameron dice que «siento gran emoción de evitar una injusticia, hubiese sido más triste que un soldado que luchó por su patria y nos legó estas tierras que tantas riquezas han dado a Chile se fuera sin pena ni gloria a una fosa común. Agradezco mucho a las personas, a mis amigos de la productora UnaIdea que me acompañaron en esta cruzada, para lograr recuperar y mantener a Domingo en su mismo lugar de descanso».

¿Quién fue Domingo?

La ficha militar de Domingo Tapia proporcionada por el Ejército de Chile consta que ingresó con 29 años a servir al país en medio de la guerra, siendo destinado a la segunda compañía del segundo batallón del regimiento cívico movilizado “Curicó”. 

Tapia alcanzó el rango de cabo 1°, y como tal le tocó enfrentar las acciones del combate de El Manzano (diciembre 1880) y las maratónicas jornadas de Chorrillos y Miraflores (13 y 15 de enero de 1881). En 1884 fue licenciado del ejército por “inutilidad física”. 

Domingo se radicó en Antofagasta tras la guerra, y en la ciudad se dedicó al comercio. Falleció el 23 de enero de 1905 a la edad de 55 años. Ahora sus restos son incluso visitados en los recorridos patrimoniales que se realizan por el camposanto de Antofagasta.