Abilio y Orlando: a 90 años de la muerte de los mártires de la 6ta

Eran las 10:00 horas del jueves 2 de julio de 1936, cuando un amago de incendio comenzó a gestarse en un céntrico local de Antofagasta, generando las primeras alarmas, y por ende el primer llamado de emergencia.
En efecto, las llamas de fuego comenzaron a salirse de control desde los hornos de la entonces panadería Papic, ubicada en ese entonces en la intersección de las calles de Matta con Copiapó. Una llamada de auxilio alertó a las unidades del Cuerpo de Bomberos de Antofagasta, quienes rápidamente abordaron sus carros para salir a atender la emergencia.

La edición del diario El Mercurio de Antofagasta del día siguiente explicaba sobre este procedimiento que “como siempre, y con la rapidez del caso, salieron las bombas de sus respectivos cuarteles. El Gallo-Automóvil de la segunda compañía de bomberos, manejado por el señor Alfredo Neuenschwander y llevando a varios voluntarios de otras compañías partió por la calle Latorre al sitio que se decía amagado. En esos mismos instantes partía por calle San Martín y doblaba por calle Uribe, hacia el mismo sitio, el camión de la sexta comisaría de Carabineros, llevando a 15 personas” (sic).

Aniversario
Este amago de incendio, cuya efeméride está adportas de su 90 aniversario no les es indiferente al Cuerpo de Bomberos de Antofagasta, ni mucho menos a los voluntarios de la Sexta Compañía “Bomba El Ferrocarril”.
Podría ser un incendio más de los cientos o miles que han atendido desde su fundación hace más 120 años, pero aquel aciago 2 julio de 1936 quedaría marcado – paradógicamente-, con fuego en sus corazones.

Aquella mañana “los sextinos” perderían a dos de sus voluntarios en acto de servicio. Abilio Valdés y Orlando Varas, cuya pérdida se conmemorará este próximo jueves (mismo día de la semana en que ocurrió la tragedia) 2 de julio en la esquina de Uribe con Latorre, donde yace un monolito que recuerda el hecho.

Colisión
Pero no los adelantemos. Recordemos que al amago de incendio en calle Matta con Copiapó iban en su auxilio una unidad de Bomberos bajando por calle Latorre, y una unidad de Carabineros subiendo por calle Uribe.

Continuando con el relato de los periodistas del citado matutino “al enfrentarse en la esquina de Latorre-Uribe, ambos vehículos sufrieron una colisión, cuyos efectos fueron evitados en parte, por los choferes, haciendo bruscos virajes, pero con tan mala suerte que casi todos sus ocupantes salieron disparados por el aire. El pánico de la gente en esos momentos que corría por las calles y que salía de las casas de los alrededores fue indescriptible. Los gritos de las señoras se confundían con las lamentaciones de las víctimas”.

Hospital el Salvador
Las víctimas de bomberos y carabineros fueron trasladadas raudamente por vehículos particulares, y también en el mismo carro de bomberos hasta el hospital El Salvador, cuya entrada principal se mantiene conservada tal como en aquellos años, en avenida Argentina con Salvador Reyes.

Según la nómina publicada por El Mercurio de Antofagasta, de bomberos quedaron hospitalizados Manuel Céspedes (1ra Cia);Osvaldo Quiroga (5ta Cia); Cirano Robertson (6ta Cia); Florencio Labra (2da Cia) y Claudio Lynch (2da Cia). Éste último resultó con fracturas en el cráneo y en estado grave.

Abilio y Orlando
Pese a la ya trágica situación, como ya se mencionó, la Sexta Compañía de Bomberos lamentó la muerte de dos de sus voluntarios producto de la colisión.

El accidente se registró aproximadamente a las 10:10 horas de esa jornada. El diario reseña que “el señor Orlando Varas Llaña expiró a las 10:20 horas en la puerta de la sala de cirugía del hospital El Salvador, segundos después de llegar al establecimiento. El señor Abilio Valdés de la Fuente falleció a las 12:05 a consecuencia de una hemorragia interna y fractura del cráneo. Los médicos del hospital hicieron lo humanamente posible por salvarlo. Se le hizo una transfusión de sangre que cedió el sargento 1ro de la sexta compañía de bomberos, don Aníbal Cárcamo”.

Orlando partía a los 29 años. Oriundo de Chañaral, era empleado administrativo del Ferrocarril Antofagasta, y se unió a la sexta el 19 de noviembre de 1931. Al momento de su muerte se encontraba de novio con una señorita y ostentaba el grado de sargento segundo.

Abilio partió con 30 años. Oriundo de la ciudad de Concepción, era hijo de Abelardo Valdés, un excombatiente (veterano) de la Guerra del Pacífico.
Empleado de la sección “recaudación” de la empresa Ferrocarril Antofagasta, estaba casado y tenía un hijo de cuatro años. Además, fungía como secretario de la Sociedad de Veteranos del 79. Se incorporó a la sexta el 14 de marzo de 1929 y la muerte se lo llevó con el grado de teniente primero.

Inspiración
El actual director de la Sexta Compañía, Guillermo Ascui, dijo que “ellos siguen siendo una luz y guía espiritual en este camino bomberil, donde se mantienen vivos sus recuerdos, ya que los mencionamos en cada formación en nuestra lista, y sus retratos ocupan un lugar importante en nuestro salón”.

La ceremonia de este 2 de julio se realizará a las 19:50 en la esquina de Latorre con Uribe.