El día que el norte se levantó contra el gobierno de facto durante la crisis del salitre

  • Este 26 de septiembre de 2026 se cumplen 94 años del Levantamiento Civilista, la revuelta que en Antofagasta terminó con el gobierno de facto del general Bartolomé Blanche y forzó el llamado a elecciones libres.

Antes de adentrarnos en este hito, es necesario un breve contexto. Para 1932, la situación en Antofagasta y el país era caótica. Debido a la crisis de la industria del salitre (que se devaluó vertiginosamente tras el término de la Gran Guerra), cerraron decenas de oficinas salitreras, generando cesantía y pobreza.

No existiendo respuesta efectiva de parte del Ejecutivo (presidido por Juan Esteban Montero), se produjo un Golpe de Estado el 4 de junio de 1932, por lo cual el gobierno de Montero fue derrocado por una junta militar comandada por Marmaduke Grove, el abogado Carlos Dávila y el militar Carlos Puga.

Se instaura así la efímera “República Socialista” que duró poco más de cien días. Luego, tras desavenencias entre sus cabecillas, Carlos Dávila dimite y toma el control el general Bartolomé Blanche en septiembre de ese año.

Repudio civil
Mientras en la capital se generaban estas disputas políticas, las regiones seguían sin respuestas, y asoladas por el aumento de la cesantía y la crisis económica. Es así que en Antofagasta surge un movimiento de descontento contra las constantes asonadas militares sin ningún efecto positivo para los ciudadanos.

El artículo “El triunfo de la rebelión civilista y regionalista de Antofagasta contra la dictadura militar en 1932”, del académico José Antonio González, explica que “desde los primeros días de septiembre de 1932 se verificaron insultos y escupitajos hacia los militares que frecuentaban restaurantes o cafés en Santiago. Tales noticias causaron fuerte sensación en Antofagasta. En la capital nortina, de modo soterrado, la oposición al gobierno de Blanche iba in crescendo (…) A los militares ya no se les invitaba a las fiestas, y la velada de gala del 18 de septiembre. Los militares no fueron invitados al Auto Club, presidido por Gonzalo Castro Toro, a la recepción acostumbrada para la celebración de tan magna fecha”.

Club de la Unión
El artículo agrega que “en este ambiente tenso, la chispa que gatilló el abismo entre civiles y militares, se verificó el 25 de septiembre, cuando en el Club de la Unión de Antofagasta a un grupo de militares vestidos de civiles se les negó la atención y se les pidió que abandonaran el recinto. Aquello motivó la queja del general Pedro Vignola, a cargo de la I División del Ejército, con asiento en Antofagasta”.

En la sala de reuniones del Club de la Unión, se le hizo saber al general Vignola los motivos de esta actitud hostil. Uno de los civiles presentes en la reunión le espetó que la oficialidad de Antofagasta debía atenerse que si apoyaba a la dictadura “debe por lo menos saber que encontrará en cada uno de los civiles y en cada ocasión que se presente, el repudio que tal actitud merece”.

26 de septiembre
Ante los cuestionamientos, el general Vignola remitió, con fecha 26 de septiembre, un telegrama al comandante en jefe del Ejército, Ricardo Ludwig, que indicaba que el general Blanche no entregaría el gobierno hasta las nuevas elecciones, y que la situación provocó “profundo desagrado en el elemento civil del norte (…) El sentir patriótico del personal de la I División del Ejército (hace) presente (…) Que repudia enérgicamente toda intromisión del Ejército de la dirección del gobierno”.

Ante una eventual remoción de Vignola que se preparaba en la capital, los vecinos de Antofagasta lo apoyaron y se armó un movimiento civil constitucionalista. Pese a que de Santiago se ordenó el arresto y destitución de sus miembros, militares y policías locales no acataron las órdenes. Ante esto, Concepción adhirió al movimiento de Antofagasta y la revolución fue total. Blanche dimitió y entregó el mando al presidente de la Corte Suprema, Abraham Oyanedel, quien llamó a elecciones, donde fue elegido finalmente Arturo Alessandri Palma.

Plaza «26 de septiembre» que recuerda dicho hito, ubicada en el parque Brasil de Antofagasta.