La sonrisa antes de la muerte: los soldados que se tomaron el Morro de Arica

Curiosa foto tomada en Antofagasta muestra a dos subtenientes que participaron en aquella jornada posando felices ante las cámaras.

Este 7 de junio se conmemorará el 146 aniversario de la toma del Morro de Arica, hecho bélico ocurrido en 1880, en el contexto de la Guerra del Pacífico, en donde la infantería chilena asaltó y se tomó el último bastión armado de Perú en el sur. El Morro.

En aquel contexto, los dos regimientos protagonistas de aquella jornada fueron el 3° y 4° de Línea (al final atacaría el Buin), quienes arremetieron las defensas del morro antes de subir hasta la cima del peñón, donde cayeron el coronel Bolognesi, Ugarte y los suyos en fiera resistencia.

Pero un año antes, en 1879 la oficialidad del 4to de Línea se fotografió en Antofagasta, ciudad tomada por el Ejército donde se realizaban los entrenamientos militares antes de partir al frente de batalla. Es aquí donde se tomó esta imagen, donde dos tenientes del 4to de Línea salieron riéndose ante las cámaras. Algo poco registrado.

Fotografía del 4to de Línea en Antofagasta, en 1879.

FOTOGRAFÍA

Según explica el escritor e historiador militar chileno, Mauricio Pelayo González, «esta foto pertenece al regimiento el 4to de Línea, y consta de cuatro fotos de su oficialidad. Ahí se muestra, a mi entender, una propaganda. Debemos pensar que en esos tiempos las fotografías eran escasas».

Los tenientes que ríen ante la fotografía son «jóvenes oficiales, patriotas y risueños posan para la posteridad, sin pensar que, a más de 140 años, hoy los vemos, los apreciamos, los recordemos. Estos jóvenes son los subtenientes Víctor López Amunátegui (18) y Eduardo Guerrero Bascuñán (19)».

Cabe destacar que en poco más de una hora, la infantería chilena conquistó el Morro, no sin antes cobrarse un gran precio por la hazaña. De parte de Chile se registraron 120 muertos y más de 350 heridos. Entre los muertos se cuenta al comandante del 4to de línea, el teniente coronel Juan José San Martín. Perú, en cambio, registró más de 700 muertos y 200 heridos. Más de 1.500 soldados peruanos fueron hechos prisioneros, y toda su oficialidad, como el general Francisco Bolognesi y Alfonso Ugarte cayeron víctimas de su temerario arrojo.